Hay pizzas que comes y olvidas.
Y después están esas pizzas que, por alguna razón, se quedan en la memoria.
Eso fue lo que me pasó en Pomodoro e Mozzarella, en Calle Triana 68, donde entré prácticamente con el tiempo contado… y terminé descubriendo una pizza que todavía recuerdo.
🇮🇹 UNA VISITA CASI A ÚLTIMA HORA
Llegamos cuando quedaban apenas cinco minutos para el cierre de la cocina.
Y aquí quiero empezar por algo que me parece importante.
Podrían habernos dicho perfectamente que la cocina estaba cerrada.
Podrían habernos puesto mala cara.
Podrían habernos hecho sentir que estábamos molestando.
Pero ocurrió todo lo contrario.
El equipo nos recibió con amabilidad y nos preparó la pizza.
Y eso dice mucho.
👨🍳 RICCARDO NO ESTABA… Y ESO ME GUSTÓ TODAVÍA MÁS
Ese día no estaba Riccardo, el jefe.
Y precisamente por eso me fijé todavía más en el equipo.
Porque hay una pregunta que siempre me parece interesante:
¿Qué pasa cuando el jefe no está?
Si un equipo trabaja bien cuando el responsable está delante, es normal.
Pero si el equipo mantiene la atención, la amabilidad y las ganas de hacer bien las cosas cuando el jefe no está, entonces probablemente estamos delante de un buen equipo.
Y eso fue exactamente lo que encontramos.
🍕 FIORDILATTE, GAMBAS Y… ¿CÓMO SE LLAMABA ESA PIZZA?
Probé una pizza Fiordilatte y gambas, acompañada de un toque picante cuyo nombre, sinceramente, no recuerdo.
Y aquí viene la parte importante.
La pizza fue un recuerdo.
No simplemente “estaba buena”.
Fue de esas pizzas que terminan formando parte de la memoria de una visita.
La masa, el equilibrio de los ingredientes y ese toque que le daba personalidad hicieron que saliera de allí pensando:
“Esta pizza la tengo que recordar.”
Y por eso, si alguien que trabaja en Pomodoro e Mozzarella está leyendo esto…
👇 escríbeme en los comentarios cómo se llamaba ese toque picante.
Porque no me acuerdo del nombre y quiero volver a probarlo. 😄
❤️ GRACIAS POR ESPERARNOS
Llegar cinco minutos antes del cierre de cocina no siempre es la mejor idea.
Pero aquella noche tuvimos suerte.
El equipo fue amable, profesional y, sobre todo, nos atendió con buena actitud hasta el último momento.
Y eso también forma parte de la experiencia de un restaurante.
Porque puedes tener una pizza excelente.
Pero cuando además encuentras un equipo que te recibe con una sonrisa incluso cuando está terminando su jornada, la experiencia cambia completamente.
🔥 UNA PIZZA QUE ME DEJÓ CON GANAS DE VOLVER
Pomodoro e Mozzarella me dejó una de esas experiencias que hacen que quieras regresar.
No solamente por la pizza.
También por el equipo.
Por el ambiente.
Y por ese pequeño detalle de haber llegado casi al cierre y aun así haber sido recibidos con amabilidad.
Y ahora necesito vuestra ayuda:
¿Cómo se llamaba ese toque picante que llevaba la pizza de Fiordilatte y gambas? 🌶️🍕
Si lo sabes, déjalo en los comentarios.
Porque una cosa tengo clara:
esa pizza no se me olvidó.
📍 Pomodoro e Mozzarella
Calle Triana, 68 — Las Palmas de Gran Canaria
🇮🇹 Una pizza, un buen equipo y un recuerdo que merece repetirse.